ACTIVIDAD_19_LECTURA DE UN CUENTO Y CAMBIO DEL
FINAL
Los 3 cerditos
Al lado de sus padres, tres cerditos habían
crecido alegres en una cabaña del bosque. Y como ya eran mayores, sus papas
decidieron que era hora de que construyeran, cada uno, su propia casa. Los tres
cerditos se despidieron de sus papas, y fueron a ver como era el mundo.
El primer cerdito, el perezoso de la familia,
decidió hacer una casa de paja. En un minuto la choza estaba ya hecha. Y
entonces se fue a dormir.
El segundo cerdito, un glotón, prefirió
hacer la cabaña de madera. No tardo mucho en construirla. Y luego se fue a
comer manzanas.
El tercer cerdito, muy trabajador, opto
por construirse una casa de ladrillos y cemento. Tardaría más en construirla
pero estaría más protegido. Después de un día de mucho trabajo, la casa quedo
preciosa. Pero ya se empezaba a oír los aullidos del lobo en el bosque.
No tardo mucho para que el lobo se
acercara a las casas de los tres cerditos. Hambriento, el lobo se dirigió a la
primera casa y dijo: - ¡Ábreme la puerta! ¡Ábreme la puerta o soplare y tu casa
tirare! Como el cerdito no la abrió, el lobo soplo con fuerza, y derrumbo la
casa de paja. El cerdito, temblando de miedo, salió corriendo y entro en la
casa de madera de su hermano. El lobo le siguió. Y delante de la segunda casa,
llamo a la puerta, y dijo: - ¡Ábreme la puerta! ¡Ábreme la puerta o soplare y
tu casa tirare! Pero el segundo cerdito no la abrió y el lobo soplo y soplo, y
la cabaña se fue por los aires. Asustados, los dos cerditos corrieron y
entraron en la casa de ladrillos de su otro hermano. Pero, como el lobo estaba
decidido a comérselos, llamo a la puerta y grito: - ¡Ábreme la puerta! ¡Ábreme
la puerta o soplare y tu casa tirare! Y el cerdito trabajador le dijo: -
¡Soplas lo que quieras, pero no la abriré!
Entonces el lobo soplo muy fuerte, pero de sus
pulmones no volvió a salir aire, preocupado el lobo les grito a los cerditos si
alguno de ellos era doctor. El único que respondió fue el cerdito dueño de la
casa, quien amablemente le dijo:
—
te sanare solo si prometes no comernos a mí y a mis hermanos, el lobo acepto de
inmediato con tal de tener aire en los pulmones otra vez. El cerdito abrió la
puerta y dejo al lobo pasar, este último saludo amablemente a todos los que
estaban dentro de la casa y comenzó la revisión.
El cerdito (dueño de la casa) saco unos guantes
para prevenir infecciones y se los puso, los otros dos cerditos miraban
televisión mientras su hermano checaba al lobo feroz. Luego de un buen rato, el
cerdito doctor dio al lobo su estado crítico de salud; al parecer el lobo tenía
insuficiencia pulmonar y estaba muy grave así que ya nunca más tendría que usar
sus pulmones y de no ser así se vería en grandes aprietos. El lobo feroz agradeció
al cerdito doctor y a sus hermanos la consulta, y les prometió jamás volver a
soplar para derrumbar casas, de esta manera se hicieron amigos y se pusieron de
acuerdo para que todas las tardes se reunieran en la casa de ladrillos para
jugar al domino, comer pastelillos y tomar el té.
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el final es interesante aque ase que el lector busque mas naraccion y lo cual no tiene ninguna falta de ortgrafiay tu calificacion es de 40
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