miércoles, 15 de mayo de 2013


ACTIVIDAD_ 24_ESQUELETO

Era sin duda alguna la mujer más hermosa del mundo, se llamaba Rocío, vivía a la orilla del mar y siempre gustaba de la música que le regalaban las gaviotas.

Todas las tardes solía sentarse sobre unas inmensas rocas para observar las olas y cantarle a la infinita grandeza del mar. Los pescadores del lugar la veían desde lejos y siempre la confundían con una sirena por su hermosa voz y su singular figura.

Una mañana salió a recolectar conchitas, caracoles y estrellas de mar, para hacer collares, cuando de pronto se le ocurrió ir a nadar, dejo su pequeño canasto sobre la arena, para poder perderse entre las aguas. Mientras nadaba a su alrededor se acercaban tortugas, delfines y caballitos de mar, ella no podía evitar sentirse tan dichosa por sentir las aguas en su piel, que la rodeaban cual si fuera una criatura del mar, Rocío se sentía tan tranquila y plena que no pudo notar que los pescadores la acechaban, ellos pensaban que era una linda sirena.
Uno de ellos la atacó con una lanza y esta la atravesó justo por el pecho, cuando los pescadores la subieron al bote se dieron cuenta de que era un humano y por temor a las autoridades la devolvieron del mar. Y ahí quedo el cuerpo de Rocío que yacía en el mar que siempre amo.   

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